Bel- kiss ♥

Mar 09

Pierdo mi tiempo con facilidad.
Voilà:
http://twitpic.com/photos/BelkisAraque

Pierdo mi tiempo con facilidad.

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http://twitpic.com/photos/BelkisAraque

“Siempre me ha gustado jugar con el etcétera.” — Bel - kiss.

Mío.

Mío.

Ay.
<3 x1000.

Ay.

<3 x1000.

Mar 08

“Quiero ser tu café hecho con cariño.” — Bel - kiss.

Marcello Mastroianni en 8 1/2 (1963, Dir. Federico Fellini).

Marcello Mastroianni en 8 1/2 (1963, Dir. Federico Fellini).

ORGASMO: encontrar Starbucks en Barquisipueblo.
&lt;3 x1000.

ORGASMO: encontrar Starbucks en Barquisipueblo.

<3 x1000.

Mar 07

Carta de Emily Dickinson a «el maestro».

Verano de 1861

Maestro: Si usted viera cómo una bala alcanza a un pájaro, y él le dijera que no está herido, puede que llorase ante su amabilidad, pero con toda seguridad dudaría de su palabra. Una gota más de la cuchillada que ensucia el pecho de vuestra Margarita… Dios me creó, Maestro. No fui yo misma. Yo no sé cómo ocurrió. Él construyó el corazón en mí. Golpe a golpe, creció más que yo y, como una pequeña madre con un hijo mayor, me cansé de cargar con él. Me enteré de que existía algo llamado «Redención», algo que hacía descansar a hombres y mujeres. Se acordará que le pregunté por ella: usted me ha dado algo distinto. Olvidé la Redención… (No se lo dije durante mucho tiempo, pero sabía que usted me había cambiado) y estaba cansada… Me siento más vieja -esta noche, Maestro- pero el amor es el mismo, y también lo son la luna y la media luna. Si la voluntad del Señor hubiera sido que respirase donde usted respiraba y encontrase el lugar -por mí misma- en plena noche; si nunca puedo olvidar que no estoy con usted ni que la tristeza y el fracaso están más cerca que yo; si deseo con una fuerza que no puedo reprimir que mío sea el lugar de la reina, el amor del Plantagenet es mi única disculpa…
Estas cuestiones son sagradas, señor, las abordo con veneración, pero las personas que oran se atreven a decir en voz alta «¡Padre!». Afirma que yo no se lo cuento todo. La Margarita «confesó y no desmintió».

El Vesubio no habla; el Etna, tampoco… Uno de los dos pronunció una sílaba hace mil años, Pompeya la oyó y se ocultó para siempre. No se atrevió a mirar al mundo a la cara después -supongo-. ¡Vergonzosa Pompeya! «Le hablaré del deseo.» Sabe lo que es un parásito, ¿verdad?; usted ha sentido el horizonte, ¿verdad?, ¿y el mar nunca se acercó tanto como para hacerle bailar? No sé qué puede hacer pero, gracias, Maestro; si tuviera barba en mis mejillas, como usted, y usted tuviera pétalos de Margarita, y se preocupara mucho por mí, ¿qué sería de usted? ¿Podría olvidarme en la lucha o en el vuelo o en tierra extraña…? Solía pensar que cuando muriera podría verle, así que habría de morir tan rápido como pudiera, pero la «corporación» también lo va a hacer, de manera que el Cielo ya no será un lugar aislado. Digamos que esperaré por usted. Digamos que no necesito ir con ningún extraño al, para mí, país desconocido. He esperado mucho tiempo, Maestro, pero puedo esperar todavía más, esperar hasta que mi pelo color de avellana esté moteado y usted utilice bastón, entonces podré mirar mi reloj y, si el Día está en el lejano ocaso, podemos tentar a la suerte en el Cielo.

¿Qué haría conmigo si vengo «de blanco»? ¿Tiene usted la fuerza para darle vida? Quiero verle más, Maestro, que todo lo que anhelo en este mundo, y el deseo, ligeramente alterado, será el único en los cielos. ¿Puede venir a Nueva Inglaterra este verano? ¿Vendría a Amherst? ¿Le gustaría venir, Maestro? ¿Podría perjudicarnos, aunque los dos seamos temerosos de Dios? ¿Le desilusionaría la Margarita? No, no lo haría, Maestro. Sería consuelo eterno; solo el mirar su rostro mientras usted mira el mío, entonces podría jugar en los bosques, hasta el anochecer, hasta cuando usted me lleve donde el sol que se pone no pueda hallarnos, y la verdad venga, hasta que la ciudad esté llena. (¿Me dirá si lo hará?) No pensaba decirlo, usted no vino a mí «de blanco», ni me dijo nunca por qué… No soy una Rosa, aunque me sentí florecer, no soy Pájaro, aunque crucé el Éter.

Carta de Salvador Dalí a Pablo Picasso.

Pablo:

¡Gracias! Tus últimas pinturas ignominiosas han matado el arte moderno. Según tú, con el gusto y la moderación que son las verdaderas virtudes de la prudencia, hubiéramos tenido una pintura cada vez más y más fea, al menos durante cien años, antes de conseguir tus sublimes adefesios esperpentos. Tú, con toda la violencia de tu anarquismo ibérico has llegado al límite y a las consecuencias finales que deseabas, marcándola con el sello de tu propia sangre. Ahora todo lo que queda es volver los ojos una vez más a Rafael.

¡Dios te salve!

Salvador Dalí.

“Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche.” — Oscar Wilde.

Ay.

Ay.

ROCK.

ROCK.

&lt;3 x1000.

<3 x1000.

Deseo culposo: Andy Warhol.

Deseo culposo: Andy Warhol.

De "Amante" 1983 - Rafael Cadenas.

1. Eludías

el encuentro
con el tú
magnífico,
el que te toma
y te anula como tempestad
y de ti arranca al que busca.

* * *

2. Cómo pudiste vivir
de la idea
que la ocultaba,
con un sabor
que no era el de ella,
huyendo
de su aparecer
que era también el tuyo?

* * *

3.  Llegas 
no a modo de visitación
ni a modo de promesa
ni a modo de fábula
sino
como firme corporeidad, como ardimiento, como inmediatez.

* * *

4. Llevas el amante
al lugar
del acontecer

-el lugar del asentimiento.

* * *

5. Él abre los ojos,
siente,
se abandona.
Sabe ya que nada, nada
le pertenece,
salvo su dependencia,
y acata
el extraño señorío.

* * *

6. Se creyó dueño 
y ella lo obligó a la más honda encuesta,
a preguntarse qué era en realidad suyo.
Después lo tomó en sus manos
y fue formando su rostro
con el mismo material del extravío, sin desechar nada,
y lo devolvió a los brazos del origen
como a quien se amó sin decírselo.

* * *

7. Misión
del amante:

arder
fuera del camino.

* * *

8. Enséñame,
rehazme
a fondo,
avívame
como quien enciende un fuego.

* * *

9. Destruye
la retórica del amante
y hazlo venir a pie, desnudo, sin arrimo,
a tu recio descampado.
Que pruebe a sostenerse ahí,
que sienta tu frío,
que vele.